Veracruz vive los efectos perversos e inhumanos de la corrupción: Arquidiócesis de Xalapa

Preocupa a Iglesia desempleo, alza de gasolina y dólar
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Xalapa, Ver., 04 de diciembre 2016.- La nueva administración estatal representa una posibilidad de transformación y renovación, aseveró el vocero de la Arquidiócesis de Xalapa, José Manuel Suazo Reyes, quien señaló que se experimenta una de las peores crisis de la historia.

En su comunicado de cada domingo, el sacerdote católico señaló que se están vviendo los efectos perversos e inhumanos de la corrupción y la impunidad, en una crisis que ha dejado numerosas víctimas.

Aprovechando el tiempo de Advirtió dentro de la religión católica, señaló que se debe asumir el cambio también en materia institucional con la llegada del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares.

“Ahora que Veracruz se encuentra sin recursos económicos y que las arcas estatales están en ceros debido a los malos manejos de los bienes públicos, debemos reconocer que no todo está perdido; aún existen fortalezas muy grandes: su cultura, su gente, sus riquezas naturales y la firme determinación de transformarnos”.

José Manuel Suazo Reyes reconoció que la situación es grave y grande la responsabilidad de quienes ahora toman entre manos los destinos de este Estado.

Sin embargo, advirtió que la responsabilidad en la reconstrucción de la realidad no sólo es tarea de la autoridad, también de todos quienes conforman la sociedad.

“Felicitamos a Miguel Ángel Yunes Linares y a todos los funcionarios que colaborarán con él en el gobierno; esperamos de todos ellos su mejor aportación de servicio, honradez, eficiencia y creatividad para enderezar el rumbo de nuestro Estado”.

Confió en que los los ejes rectores anunciados el día de la toma de posesión pronto se traduzcan en resultados y que que Veracruz sea una tierra de oportunidades.

El vocero de la Arquidiócesis de Xalapa hizo un llamado a su feligresía a ser agentes de cambio en una sociedad que desea y necesita transformarse, cultivando los valores de justicia, verdad, solidaridad y amor.

“La llamada de Juan el Bautista a la conversión vale para todos, cada uno desde el desempeño de sus responsabilidades debe dar lo mejor de sí para crear condiciones mejores y sanar los ambientes donde vive. La conversión nos hace bien a todos”, finalizó.