Por evaluación docente y excesiva tramitología por Reforma, maestros abarrotan la SEV para solicitar jubilación

Por evaluación docente y excesiva tramitología por Reforma, maestros abarrotan la SEV para solicitar jubilación
Por evaluación docente y excesiva tramitología por Reforma, maestros abarrotan la SEV para solicitar jubilación

Largas filas de docentes de los distintos niveles educativos se pueden observar en las oficinas de la Secretaría de Educación (SEV), para realizar diferentes trámites, entre ellos solicitar su hoja de baja por jubilación.

Y es que a partir de este lunes, varios maestros acudieron a la dependencia, pues ya cumplieron con sus 30 años de servicio y tienen la edad de 53 años que se exige para poder jubilarse.

Al respecto, la docente Lupita Suárez, señaló que debido a la evaluación de desempeño, pero sobretodo por la carga administrativa que tienen a partir de la Reforma Educativa, muchos consideran como mejor opción la de jubilarse.

“Por la evaluación y por todo el trabajo administrativo que se está realizando, muchos maestros, los que son adultos mayores y que ya tienen 53 años de edad y 30 de servicio se jubilan rápido”.

Entrevistada, la docente refirió que anteriormente como se permitía que las plazas fueran heredadas a algún familiar, los maestros se esperaban un determinado tiempo y no tenían tanta prisa por dejar la docencia.

Indicó que debido a su función en la administración educativa, puede observar que para los compañeros adultos mayores es un verdadero “martirio”, además de cumplir con su jornada laboral, hacer todo el trabajo administrativo con el que deben de cumplir.

“Ya no se esperan como antes a que algún familiar saliera de la normal para pasarle la plaza. Tramitan su acuerdo y se van la mayoría, es mucho martirio estar haciendo todo lo administrativo aparte de trabajar, su jornada en la mañana o en la tarde, y la carga administrativa, es más fuerte que todo”.

Por su parte, la maestra de primaria, Dulce Rocío Muñoz, abundó sobre la renuncia de profesores que trabajan por contrato, y aseguró que para ellos no hay casi ningún beneficio, y sí una pesada carga de trabajo y requerimientos.

“Muchos piden su renuncia, muchos están por contrato por año. En el 2014 se empezó a dar contratos y cada año tienen que evaluarse. En este 2017 a los que contrataron porque salieron idóneos en el examen nacional solo les dieron contrato por seis meses pero no tienen ninguna garantía”.

Asimismo, acusó que los pagos para ellos son tardados y les asignan lugares lejanos, no cuentan con seguro social, carecen de prestaciones y tampoco pueden afiliarse a algún sindicato, por lo que muchos prefieren irse.

“Esa es la razón por la que muchos renuncian, porque les asignaron lugares lejanos, no les pagan rápido, la administración está muy lenta en cuanto a pagos para los de nuevo ingreso, no les conviene, no tienen derecho a nada, ni a seguro, ni prestaciones, no se pueden afiliar ni a sindicatos”.

Incluida en el paquete de reformas impulsadas por el Pacto por México, la reforma educativa busca fortalecer el derecho de los mexicanos a recibir educación de calidad.

La Reforma Educativa fue presentada formalmente por el presidente Enrique Peña Nieto el 10 de diciembre de 2012, aprobada por la Cámara de Diputados diez días después, y por el Senado de la República el 21 de diciembre del mismo año. En febrero de 2013, la reforma fue declarada constitucional por el Poder Legislativo Federal, promulgada por el Ejecutivo el 25 de febrero de 2013 y publicada al día siguiente en el Diario Oficial de la Federación.

La Reforma está estructurada para buscar el mejoramiento constante y el máximo logro educativo de los estudiantes, siendo el Estado quien garantizará los materiales y métodos educativos, la organización escolar, la infraestructura educativa y la idoneidad de docentes y directivos para el cumplimiento de los objetivos; además, se establecen diversas reformas a los artículos 3 y 73 constitucionales y se adiciona una nueva fracción al artículo 3 constitucional.

Entre sus principales aportes, se encuentra la creación del Sistema Nacional de Evaluación Educativa, coordinado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, encargado de evaluar la calidad, el desempeño y los resultados del sistema educativo nacional en la educación preescolar, primaria, secundaria y media superior. Además, mediante la Ley General del Servicio Profesional Docente, se modifican las reglas de ingreso y la promoción a funciones directivas o de supervisión en la educación básica y media superior, estableciendo que estas sean mediante concursos de oposición.