Incertidumbre entra familias afectadas por el socavón en Oasis

Incertidumbre entra familias afectadas por el socavón en Oasis
Incertidumbre entra familias afectadas por el socavón en Oasis

Patricia Jacobo tenía dos días de haber adquirido su vivienda en el fraccionamiento Oasis después de una serie de trámites; jamás imaginó que 13 días después, estaría rentando al otro lado de la ciudad y con la permanente preocupación de que su vivienda siga en pie.

El 7 de julio Patricia salió de su hogar con el agua hasta las rodillas, acompañada por su esposo, sus hijas y su madre; todos lloraban, el temor de que un socavón se tragara su vivienda con todos sus bienes se convirtió en desesperación.

Hoy, todos los días viaja más de 40 minutos desde la zona poniente de la ciudad -hasta el extremo norte- para verificar como van los trabajos para reparar el socavón, sin embargo, no encuentra avances reales.

“Nos dijeron que les diéramos dos semanas, que lo primero era rellenar, después se iba a hacer un muro de contención, escaleras que bajaran hacia la escuela para salvaguardar toda la calle y sigue igual, no han hecho nada, todo sigue igual”, explicó.

Los trabajadores de la obra reconocen que “por la presión de los medios de comunicación” los tienen prácticamente de guardia, para que en cualquier momento que comience a desgajarse, entren a rellenar.

Sin embargo las calles afectadas por el socavón están todavía intransitables, hay montículos de tierra por doquier y costales llenos de arena a modo de barricadas por dos o más cuadras.

Cuando Patricia llegó a su casa tras el relleno del socavón, encontró la entrada prácticamente bloqueada por la tierra.

“Nosotros no teníamos carretilla para llevarla, lo hicimos todo a mano, con palas, como podíamos, los vecinos nos ayudaron a liberar la casa de la tierra, luego también nos encontramos costales en el techo, yo no sé qué hacían costales de arena en mi techo”, afirmó.

Relató que hace unos días, miembros del Colegio de Ingenieros fueron a su vivienda para realizar el peritaje que Protección Civil les había encargado.

“Encontraron que la casa ya tiene grietas, nos dijeron que iban a meter el reporte por los daños a la casa porque tienen unas grietas, para ver quien se deslindan y a quién le iba a recaer el peso de venir a reparar”, afirmó.

Intra es la constructora encargada de la construcción de Oasis que se realizó hace siete años. Desde entonces y a pesar de ser propiedad de una de las familias con mayor tradición y recursos de Veracruz, los Ruíz, no lograron adecuar el fraccionamiento para que fuera municipalizado.

“Se echan la bolita todos, la constructora, inmobiliaria, ayuntamiento, que porque no está municipalizado, pero nos cobran predial, entonces no entiendo la razón del por qué no van a componer”, afirmó.

En el fraccionamiento que colinda con Oasis, El Campanario, hay una escuela justo debajo de la pendiente, es ahí donde la mayor parte del lodo se concentra cuando cae.

“Si entrara una tormenta o algo muy fuerte, ¿qué pasará con todos los niños?”, afirmó.

Los vecinos consideraron que la actual administración, de Ramón Poo Gil, está esperando dejarle el problema al presidente municipal electo, Fernando Yunes Márquez.

La problemática en Oasis y el Campanario no tiene para cuando quedar resuelta, ya que la energía eléctrica no se encuentra totalmente recuperada, tampoco el agua potable y el drenaje no ha sido introducido de nuevo porque fue rellenado el agujero como prioridad.

El muro de contención no está en trámite y la empresa Intra no ha dado señales de interés a los ciudadanos, mientras que el Ayuntamiento de Veracruz se escuda en que la zona no está municipalizada; entonces, ¿de quién es el problema?