LLAMA OBISPO A ORAR POR LAS MADRES QUE LUCHAN POR SACAR ADELANTE A SUS HIJOS

LLAMA OBISPO A ORAR POR LAS MADRES QUE LUCHAN POR SACAR ADELANTE A SUS HIJOS
LLAMA OBISPO A ORAR POR LAS MADRES QUE LUCHAN POR SACAR ADELANTE A SUS HIJOS

Córdoba. – Tras ser diagnosticado de zika, el obispo Eduardo Patiño Leal envió a través de las redes sociales su mensaje a las participantes del encuentro de Madres Responsables en el que hizo un reconocimiento su labor de redescubrir la alegría del Evangelio y fortalecer el caminar en la fe de las mamás o papás que deben sacar adelante a sus hijos en situación de soltería, viudez, abandono, divorcio o separación en ausencia de la otra parte.

En el encuentro que se efectúa en la casa de retiro Emaús, el Prelado refirió que las familias encabezadas por una jefa de familia soportan a menudo dificultades económicas, la incertidumbre del trabajo precario y la dificultad para la manutención de los hijos.

Al tomar como referencia las enseñanzas del Papa Francisco resaltó que, en algunos casos, la valoración de la dignidad propia y del bien de los hijos exige poner un límite firme a las pretensiones excesivas del otro, a una gran injusticia, a la violencia o a una falta de respeto que se ha vuelto crónica.

“Hay que reconocer que existen casos donde la separación es inevitable. A veces puede llegar a ser incluso moralmente necesaria, cuando precisamente se trata de sustraer al cónyuge más débil, o a los hijos pequeños, de las heridas más graves causadas por la prepotencia y la violencia, el desaliento y la explotación, la ajenidad y la indiferencia. Pero debe considerarse como un remedio extremo, después de que cualquier intento razonable haya sido inútil”, subrayó.

Asimismo, explicó que el Padre pide a que acoja y valore especialmente el dolor de quienes han sufrido injustamente la separación, el divorcio o el abandono, o bien, se han visto obligados a romper la convivencia por los maltratos del cónyuge.

El perdón por la injusticia sufrida no es fácil, anotó, pero es un camino que la gracia hace posible. De aquí la necesidad de una pastoral de la reconciliación y de la mediación, a través de centros de escucha especializados que habría que establecer en las diócesis.

Además, invitó a alentar a las personas divorciadas que no se han vuelto a casar —que a menudo son testigos de la fidelidad matrimonial— a encontrar en la eucaristía el alimento que las sostenga en su estado. La comunidad local y los pastores deben acompañar a estas personas con solicitud, sobre todo cuando hay hijos o su situación de pobreza es grave.

“Un fracaso familiar se vuelve mucho más traumático y doloroso cuando hay pobreza, porque hay muchos menos recursos para reorientar la existencia. Una persona pobre que pierde el ámbito de la tutela de la familia queda doblemente expuesta al abandono y a todo tipo de riesgos para su integridad”, finalizó.