CHOFERES “SE APRIENTAN EL CINTURÓN”; DESCARTAN USAR COMBUSTIBLE ECOLÓGICO

CHOFERES SE APRIETAN EL CINTURON
CHOFERES SE APRIETAN EL CINTURON

Aunque la crisis por el alza al combustible los golpea con fuerza, taxistas y choferes de diferentes productos y entregas a empresas prefieren apretarse el cinturón con los gastos de casa, antes que “fregar” su herramienta de trabajo por ahorrarse unos pesos.

Pese a que en los municipios del estado existen estaciones de servicio de combustible a base de caña, que en comparación con la gasolina magna representa el ahorro de 3.41 pesos por litro, la mayoría de los taxistas le huye a esta alternativa.

Ganar más es el deseo de todos, pero frente al aumento de lo primordial para realizar su trabajo, poco se puede realizar.

“Puede subir todo lo demás y quizá no nos afecta mucho, pero con la gasolina no se pueden evitar las afectaciones”, comenta Armando, taxista preocupado por sus ingresos.

Una de las alternativas “obvias” para contrarrestar los efectos económicos del gasolinazo en este sector, sería ocupar una gasolina más económica, pero no ha sido así; casi ninguno de los choferes de mis “conocidos” se anima a probar el combustible ecológico.

“En alguna ocasión le propuse al patrón ocupar el oxifuel, pero me dijo que no, de plano”, destaca un conductor de entre el grupo de choferes que espera su turno para cargar pasaje en el centro de la ciudad.

El chofer asegura que entre los taxistas que hacen sitio en esa parte del centro de la ciudad algunos “ya probaron (ese tipo de combustible) pero se descompusieron varios carros; es que hay que medirle bien, unos dicen que la mitad de cada combustible y otros que tres cuartos de gasolina y lo que sobre del otro. Así, pues tampoco me dan ganas”.

Don Carlos apunta que en sus 30 años al servicio del taxista, este 2017 es el más crítico, los ingresos que lleva a casa son cada vez menos, debido a que lo ganado se invierte en gasolina.

Pero aun así, dice no al combustible alterno que no pertenece a Petróleos Mexicanos (Pemex).

“Yo no lo uso porque dicen que trastorna el motor. Estos carros ya están muy trabajados, viejos y creo que así no funcionarían bien”, comenta el chofer, al tiempo que trata de mantener limpia su unidad.

Entre las malas experiencias que recuerda respecto al uso del oxifuel de parte de algunos de sus compañeros, es que los inyectores del motor se taparon, lo que implicó gastos en el taller mecánico para componerlo; “creo que pasó eso porque estaba muy sucio”.

Es por eso que el hombre sostiene que seguirá ocupando la gasolina magna, pues la Premium solo la ocupan los ricos para sus unidades nuevas

Las versiones sobre las malas experiencias también las compartieron choferes con vehículos nuevos; esto asustó aún más al resto de la flota.

“A un compañero se le fregó el coche y era nuevo; en la agencia le dijeron que había sido por el tipo de gasolina, así que mejor le seguimos con el mismo”.

Esta situación pone en jaque los ingresos de los taxistas. Don Carlos detalla que antes del gasolinazo podía llevar a casa hasta 300 pesos al día; ahora, sólo 180 pesos, pero la cuenta que se entrega al patrón es la misma y va de los 350 pesos a los 400 pesos.

Desde la base de taxis, en donde el estruendo del cláxon de los compañeros y camiones urbanos se ha convertido en un sonido habitual que pasa casi desapercibido por los choferes, el padre de familia subraya que quienes absorben el aumento de la gasolina son los propios taxistas y no los patrones.

Marcos le hace segunda y dice que el alza debería ser un asunto parejo que también asumiera el patrón y no un problema para el chofer únicamente.

Armando, es nuevo en el gremio; hace poco tuvo que dejar de ser empleado de un autoservicio en la que laboró por décadas debido a la falta de trabajo en el lugar, pero el panorama para la familia no es muy diferente desde el taxi.

El hombre, de pocas palabras, apunta que pese al incremento de la gasolina, la cuenta para el jefe subió a 450 pesos, cuando antes era de 350 pesos, y eso le preocupa.

Es temprano, el sol comienza a despedir la fresca mañana. El movimiento de vehículos de todo tipo de dimensiones es constante sobre la ciudad, de donde rápidamente algunos se desvían a la estación de combustible.

Otro hombre asegura que no ha tenido problemas con el motor de su vehículo, al igual que Sra. Méndez, quien desde hace poco más de un año comenzó a utilizar este combustible y agrega que es dueña y quiso ganarle más a la cuenta, pero le salió caro.

David, un automovilista que es usuario de la gasolina alterna. Él apunta que ha recurrido al oxifuel, y aunque su automóvil ha presentado algunas fallas, en algunas ocasiones no desiste del uso de este producto.

“La cosa es medirle bien, debe ser la mitad de gasolina magna y el resto de ésta para que jale bien el carro. No se recomienda que se le eche menos de la magna”, aconseja, pues de lo contrario la unidad puede presentar contratiempos mecánicos.

Pero al final del día, la gasolina sigue su precio, y no hay para donde hacerse, finalizó